Entre los pueblos de O Baño y Quintela, a unos tres kilómetros de Bande, tomando un desvío a la izquierda, hallamos el Campamento de Aquis Querquennis. Su nombre proviene del populus o civitas que ocupaba la zona, los quarquerni o querquerni.

Barracones de tropa

Antes de dirigirnos al campamento nos podemos parar en el Centro de Interpretación Aquea Querquennae, donde conseguimos numerosa información, y podremos adquirir una guía que nos facilitará la visita a las excavaciones.

Se trata de un campamento de origen romano, de época imperial y del que sólo existen en Galicia dos: uno en Cidadela (Sobrado dos Monxes-A Coruña) y éste en la Baixa Limia (Ourense). Estuvo ocupado por un destacamento militar subordinado de la Legión Séptima Gemina, que tenía su cuartel general en León. El campamento fue construido bajo el reinado de Vespasiano (69-79 d.C.), y abandonado aproximadamente en el año 120 d.C.

Aunque existen varias teorías sobre la finalidad de este campamento, la más probable es la construcción y posterior vigilancia de la Vía XVIII del Itinerario de Antonino o Vía Nova entre Bracara y Asturica (la actual Braga en Portugal y Astorga en León). Se trata de la tercera mansión desde Bracara, en la milla 53, después de las mansiones de Salaniana y Aquis Originis.

El emplazamiento de Aquis Querquennis, en este lugar y no en otro, se debe a la existencia de unas características esenciales que aconsejaban tanto Vegitio como Higinio. Tratándose de un lugar de fácil acceso, donde existían pastos, gran cantidad de leña, y aguas termales. El campamento surge en forma de rectángulo con las esquinas redondeadas, con cuatro entradas. Su superficie es de unos 25.842 metros cuadrados, con un área circular de unos 11 metros de ancho que separa la muralla de las demás construcciones, y que recibía el nombre de intervallun.

Porta Principalis Sinistra

Las excavaciones arqueológicas comenzaron en el año 1975, y en la actualidad se han excavado: los principia, dos strigium o barracones de tropa, dos horrea o granero, el valetudinarium, parte de la muralla y dos de sus entradas. La Porta Decumana, por donde tenía acceso la Vía Nova y la Porta Principalis Sinistra, la cual tenía dos carriles, uno de entrada y el otro de salida.

Los principia, es el edificio público más destacado de todo campamento militar romano. En él se situaban, el cuartel general y los centros administrativos y religiosos. Aunque esta construcción no está exhumana en su totalidad, se puede ver en el centro del patio un pódium, que pudo ser utilizado como altar, ya que en los principia siempre había un espacio sagrado dedicado al culto, o como base para una estatua imperial. Esta última teoría se ve reforzada por el hallazgo de los restos de una estatua de bronce de un emperador, posiblemente Domiciano (81-96 d.C.), hijo de Vespasiano.

Los strigium o barracones de tropa están en la actualidad dos totalmente exhumados y una pequeña parte de un tercero. Cada barracón pertenece a una centuria diferente, en ellos podemos encontrar en la entrada de la construcción, la residencia de los centuriones y sus ayudantes, y un patio central rodeado por diez habitaciones de los soldados.

Estas habitaciones se denominaban contubernia, y estaban divididas en dos habitáculos denominados arma y propilio, en los que se pueden ver restos de un hogar, en ocasiones en las dos habitaciones o sólo en una de ellas. Cada contubernia alojaba a un total de ocho soldados, por lo tanto el campamento de Aquis Querquennis pudo albergar entre 500 a 620 hombres.

Barracones de tropa
Barracones de tropa-cisterna

En el patio central de los barracones se encuentra una cisterna circular, de un metro de diámetro. Estas cisternas recogían el agua de la lluvia a través de unos canales colocados en los tejados de paja de los barracones, y tenían como función abastecer de agua en caso de asedio.

Los horrea o granero estaban destinados a guardar y conservar en buen estado los cereales y demás alimentos para el consumo de los soldados. A día de hoy, están excavadas dos de estas construcciones. Sorprende su tamaño y sus cinco filas de pilotes, colocados de forma paralela entre sí. Los pilotes permitían mantener alejadas del suelo las provisiones y por lo tanto evitar humedades y roedores.

Horrea

El valetudinarium, se trata de una construcción de planta rectangular de 24,20 por 24,40 metros, que se utilizaba como hospital. A diferencia de los barracones de tropa, que tenían tejados de paja, el valetudinarium igual que los horrea o los principia tenían tejado de tegulas. El ejército romano fue el primero en la historia en instalar un servicio médico en sus campamentos. Relacionados con esta construcción se han encontrado varios instrumentos médicos, como son pinzas, entre ellas una para la extracción de muelas, navajas de afeitar y una hoja de tijera de flexión simple.

Valetudinarium-Hospital
Valetudinarium-Hospital

En el campamento se han exhumado gran variedad de restos de todo tipo, por su número destacan, sin duda, los clavos que forman el hallazgo metálico más común. Pero un hecho destacable son, sin duda, los más de diez mil fragmentos de cerámica encontrados, y que se dividen en dos apartados. Uno la vajilla “oficial”, compuesta por ollas, platos engobados, morteros, tapaderas, jarras y cantaros. Y un segundo apartado en el que se encuentra la vajilla “privada”, aunque de esta última existen menos piezas, probablemente porque el campamento fue abandonado de forma pacífica, y con el traslado de la tropa, parece lógico que se llevaran consigo sus pertenencias. Dentro de los restos cerámicos destacan un tipo de alfarería con características exclusivas del antiguo conventus bracaraugustano y que recibe el nombre de cerámica bracarense.

A lo largo de estos años se han hallado gran diversidad de objetos entre ellos: dos espadas fragmentadas, un pico de cantero, cuñas de hierro, una plomada, cuentas de collar, fichas y tableros de juegos de cálculo, ocho monedas pertenecientes a los emperadores: Claudio I, Vespasiano, Domiciano y Trajano.

Pero sin duda, destacan entre el resto tres objetos. Dos figuras, un posible Marte de hueso o marfil y una pequeña estatuilla alada en forma de Cupido en bronce. Junto con ellas, la llamada lapida de Alepius, una lapida en la que se puede leer “Murió Alepio en el nombre de Cristo, a los 17 años. En el día decimo antes de las kalendas de noviembre en la era 547” (Año 509). Joaquín Lorenzo en una conferencia en el año 1948 titulada “Procedementos prácticos para o desenrolo da Acción Católica nesta diócese e como se funda un centro de Acción Católica”, sostenía que esta lapida es la prueba de que las tierras de Bande fueron las primeras cristianizadas de la provincia de Ourense.

Siguiendo los carteles, o la guía que podéis encontrar en el Centro de Interpretación, se halla la mansión. Se cree que se demolió el campamento una vez abandonado para construir este edificio. Las mansiones eran el lugar de descanso de los viajeros, sus carruajes y animales, así como el punto donde se cambiaba el correo o se pagaban los impuestos.

Mansion
Mansion
Mansion

Esta construcción sólo se puede ver cuando el embalse lo permite, ya que la mayoría del tiempo está cubierta por sus aguas. Se trata de un edificio, en el que destacan: una gran escalera, de la que se conservan varios peldaños, un vestíbulo empedrado, varias habitaciones y un horno.

Mansion-Vestíbulo
Mansion-Horno

Continuando el camino nos encontramos con las termas. Lugar en el que fueron encontradas dos aras. Una a finales del siglo XIX en la que se puede leer “Boelio Rufo cumplió este voto a las ninfas, intercediendo por su propia salud”. Y la otra hallada en las casas del antiguo pueblo de Baños de Bande, anegado por el embalse en 1947, dedicada a una divinidad desconocida y en la que se puede leer “Tercia Flacila dedicó este altar a?a causa de un voto que hizo”.

Termas-Bañeras

En este lugar podemos ver varias pozas de agua humeante, y un conjunto de cuatro bañeras en las que en verano suele haber numerosas personas disfrutando de su agua salutífera. Las gentes de la zona le atribuyen numerosos beneficios para la salud, en todo caso si lleváis ropa de baño es el momento de disfrutar de un baño diferente y relajante. Sin duda una buena forma de terminar la visita.

Termas
Termas

BIBLIOGRAFIA:

- Excavaciones Arqueológicas en Aquis Querquennis. Actuaciones en el campamento romano (1975-2005). Antonio Rodríguez Colmenero, Santiago Ferrer Sierra (Grupo Arqueológico Larouco) Edita: Grafic-Lugo SL, 2006.

- Aquea Querquennae: Aspectos arquelóxicos dun Asentamiento Militar Romano na Baixa Limia. Tomás Vega Avelaira. Grupo Arqueolóxico Larouco. Edita: Revista de Arte, Cultura e Tradicións Populares, Raigame.

- Aquea Querquennae-Campamento militar romano e mansión viaria. Guía das ruinas . Edita: Xunta de Galicia, Conselleria de Cultura, Comunicación Social e Turismo.

-Xaquin Lorenzo “Xocas”. Enrique Bande Rodríguez. Edita: Duen de Bux SL, 2004.