Las reliquias de San Torcuato que se conservan en la provincia de Orense, se encuentran una parte en una urna de plata en el altar mayor de la Iglesia del Monasterio de San Salvador de Celanova, y el cráneo del santo está en un precioso armario-relicario en la sacristía.

Aunque no forman parte de la Baixa Limia, Celanova y su Monasterio integran un conjunto de gran interés en la provincia de Orense.

El Monasterio de San Salvador fue declarado Monumento Nacional en el año 1931. Fundado por San Rosendo entre los años 936 y 942, el lugar elegido para su ubicación se denominaba Villare, y formaba parte del patrimonio familiar, siendo propiedad del abuelo de San Rosendo, Hermenegildo Gutiérrez. Se trataba de una zona habitada, en la que se encontraba un templo creado en honor a San Miguel.

Este templo se conserva en perfecto estado en una huerta al lado de la Iglesia del Monasterio. Se trata de una pequeña capilla de extraordinaria belleza que fue declarada Monumento Nacional en el año 1923, de estilo mozarabe, fue construida en el siglo X.

Armario-relicario
Craneo de San Torcuato
San Miguel

Dumio Rosendo Gutiérrez (San Rosendo), hijo de los Condes Gutier e Ilduara, pertenecía a una de las familias más poderosas de la época, ya que estaba emparentada con miembros de la dinastía del reino astur-leonés. A la temprana edad de 18 años fue elegido Obispo de Mondoñedo y una vez fundado el Monasterio de Celanova y después de haber luchado contra los moros por mandato real, San Rosendo decide volver a Celanova, y arrodillándose ante el Abad del Monasterio, elige convertirse en un humilde fraile benedictino. El 1 de marzo del año 977, muere en Celanova y sus reliquias son veneradas en una urna idéntica a la de San Torcuato, colocada también en el altar mayor.

El Monasterio de San Salvador de Celanova, tuvo durante mucho tiempo un gran poder, si se tiene en cuenta que estaban sometidos a su obediencia, tanto en Galicia como fuera de ella, más de cincuenta monasterios. Y el Abad del Monasterio era Capellán Real, Arcediano de la Catedral de Orense, Conde de Bande y Marques de Sande.

El Monasterio tenía muchos privilegios, uno de los más curiosos es el hecho de que ningún edificio de Celanova podía sobrepasar la altura de sus ventanas. Todos los privilegios y el patrimonio del Monasterio estaban copiados en el Tumbo.

Se trata de un libro en pergamino, con un tamaño de folio de 400 x 285 mm ., encuadernado con tapas de madera y en el que constan 198 folios, en el primero y a modo de introducción se puede leer: “ Tumbo y Becerro Antiguo de Privilegios y donaciones hechas al Monasterio de San Salvador de Celanova, por los reyes de León, Galicia y Castilla, Duques, Condes, Marqueses y otros caballeros particulares deste Reyno y fuera del, de muchos lugares, y otros bienes contenidos en ellos; contiene las cosas sobre dichas hasta ojas çiento y nobenta y ocho desde esta donde comienza. Dividese en tres libros; el I desde fol. 1 hasta el fol. 39, no tiene tabla de las escripturas en el contenidas. El libro 2 desde fol. 40 hasta fol. 156 y la tabla del a fol. 39 la buelta de la oja. El libro 3 desde fol. 157 hasta fol. 198 y la tabla del fol. 156 contiene demas de las dichas escripturas en los libros 2 y 3. Casos y suçesos notables suçedidos a Abbades del dicho Monasterio. Monges del en diferentes tipos dignos de ser leidos con atención.”

El Tumbo de Celanova se conserva actualmente en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, dentro de la Sección de Códices con la cota 986B. Sin duda podemos valorar su gran importancia si lo comparamos con otros, ya que en el constan 220 documentos del siglo X, mientras que en tumbos como los de Sobrado constan 91, en el de Samos 55 y en el de Lourenzá solo 8.

Iglesia del Monasterio de San Salvador en Celanova

Otro de los tesoros del Monasterio de Celanova es su Iglesia, pero para describirla que mejor que lo escrito por Emilio Fonseca Moratón: “La iglesia, hoy parroquia, erguida según traza y planos de Melchor de Velasco y Agüero, es grandiosa; y sus sólidas pilastras, la cúpula de media naranja y su espacio interior recuerdan de alguna manera la del monasterio del Escorial. Cabe señalar la suntuosidad del altar mayor, barroco, con columnas salomónicas y motivos florales de fina talla. La sillería del coro alto, ojival de geometría y caprichosa decoración, es bellísima. La del coro bajo, atribuida a Castro Canseco, obra maestra del barroco, tiene en la parte superior relieves de santos de la orden benedictina y, en la inferior, escenas de la vida de San Benito y San Rosendo, en las que como motivos adjetivos se representan hórreos, carros de vacas del país y músicos tocando la gaita. La cúpula, con nervaduras radiales, espléndidamente decorada con estilizados motivos florales, es obra del arquitecto pontevedrés, de Tierra de Montes, Pedro de Monteagudo.

El claustro barroco, anexo a la iglesia, se realizo en los siglos XVI y XVII, comenzando las obras en 1550. La galería baja se encuentra cubierta por bóvedas de crucería. En el siglo XVII se le adosan elementos barrocos con columnas redondas de grueso fuste; otros detalles también barrocos, las puertas labradas en los balcones del piso alto enmarcadas por volutas y un antepecho rematado en cada pilastra por un airoso pináculo. Son de destacar las gárgolas para desagüe de la cubierta esculpidas en forma de monstruos o animales fantásticos, que tiene un cierto sabor oriental o azteca. Este claustro es una excelente muestra del “barroco gallego”.
Claustro del Monasterio de San Salvador-Celanova

BIBLIOGRAFIA:

Patrimonio Cultural de Galicia e Norte de Portugal. Emilio Fonseca Moreton . Edita: Cadernos do laboratório ourensán de antropoloxía , 1997.

- Sublime Itinerário -Guia inédita religiosa, hagiográfica, histórica y artística de España . P. Ramiro Martin Ribas. Edita: Impresos y Revistas SA, 2004.

- O Tombo de Celanova. Jose Miguel Andrade Cernadas. Edita: Consello da Cultura Galega, 1995.

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